Charlamos con el destacado director de cine, productor y economista Carlos Aguilar sobre su trayectoria, los desafíos actuales de la industria cinematográfica y su pasión por el séptimo arte
Por: Islay Arboleda
El mundo del cine no solo se compone de quienes están frente o detrás de la cámara, sino también de aquellas voces que analizan, cuestionan y celebran cada estreno. En esta ocasión, en islayarboeda.com tuvimos el gran privilegio de conversar con Carlos Aguilar, uno de los directores, productores y documentalistas de cine más respetados de la actualidad. A lo largo de esta entrevista —marcada por su mirada aguda y su profundo compromiso con la memoria y las historias que nos definen—, nos adentramos en su perspectiva única sobre la industria, los retos del cine contemporáneo y ese valioso oficio de hacer realidad cada proyecto desde la trinchera de la producción.

Entrevista
1.Islay: Mirando hacia atrás, ¿cómo recuerda su niñez, su adolescencia y el entorno familiar en el que creció, y de qué manera esas primeras vivencias influyeron en su sensibilidad artística y en su posterior vocación por el cine?
Carlos Aguilar: Recuerdo mi niñez como una etapa muy feliz, sostenida firmemente por el amor incondicional de mis padres y por un entorno familiar sumamente cercano donde la figura de mi abuela ocupó un lugar fundamental. Los abuelos son verdaderos maestros de vida; con ellos uno aprende a leer, a mirar el mundo de otra manera y a descubrir las primeras grandes lecciones. Esa conexión profunda con mis mayores y el cariño recibido marcaron mi sensibilidad desde los primeros años. De esa vivencia familiar nace la convicción de que las personas mayores transmiten sabidurías y una forma de entender la existencia que se anclan en lo más hondo de nuestra identidad. Esa mirada hacia el vínculo cercano, la interdependencia y el afecto genuino es, sin duda, el cimiento emocional que más tarde transformé en la necesidad de contar historias centradas en las relaciones humanas y en el impacto que dejamos en los demás.
2.Islay: Desde su paso por la Escuela Internacional de Cine y Televisión (EICTV) de San Antonio de los Baños en Cuba, ¿cuáles fueron los principales retos estéticos y narrativos al dar el paso hacia la dirección en sus primeros proyectos?
Carlos Aguilar: El paso por la Escuela de San Antonio de los Baños en Cuba marcó una etapa de profunda inmersión artística, pero al enfrentar los primeros proyectos como director, el gran desafío estético y narrativo consistió en traducir ese rigor técnico y académico en una voz propia, profundamente conectada con nuestras realidades latinoamericanas. El reto no era solo aplicar fórmulas formales, sino lograr que la cámara y el guion sirvieran para explorar las complejidades de las relaciones humanas, huyendo del individualismo y apostando por un cine que dejara preguntas abiertas, que provocaran una reflexión duradera y conectara genuinamente con la sensibilidad del espectador.
3.Islay:En cortometrajes de ficción como “Tiempo perdido” y “Ah, la primavera”, ¿qué buscaba explorar en términos de lenguaje cinematográfico y conexión con el espectador?
Carlos Aguilar: En trabajos como Ah, la primavera, donde Manuel Rodríguez fue el director y autor del guion original mientras yo asumí la producción —especialmente en lo referente al presupuesto y uso de recursos—, buscábamos explorar un lenguaje cinematográfico enfocado en la hondura de los vínculos humanos. El objetivo principal era conectar emocionalmente con quien observa, apostando por un cine que dejara una huella reflexiva, hiciera pensar y trascendiera el mero entretenimiento.

4.Islay:Su obra documental “Buscando al General” aborda una figura clave de la historia panameña como Omar Torrijos. ¿Cómo se equilibra el rigor documental con una propuesta visual atractiva para la gran pantalla?
Carlos Aguilar: En este documental nos centramos en la vida de Omar Torrijos desde su juventud hasta su muerte, construyendo todo el relato a partir de los testimonios de familiares, amistades y personas cercanas. El gran reto para equilibrar el rigor con el atractivo visual fue el trabajo de archivo, ya que tuvimos que recolectar fotografías y material audiovisual de distintos países debido a la gran dificultad que existe en Panamá para encontrar este tipo de fuentes debidamente organizadas.

5.Islay:El largometraje “Panamá Al Brown«, cuando el puño se abre” es una de sus obras más emblemáticas. ¿Cómo fue el proceso de investigación y la reconstrucción histórica para llevar la vida de este mítico boxeador al formato cinematográfico?
Carlos Aguilar: Para llevar la vida de este mítico boxeador al formato cinematográfico, nos enfrentamos a uno de los problemas más graves que tenemos en el país: la dificultad para encontrar material de archivo y la ausencia de una institución sólida encargada de conservar nuestro patrimonio fílmico y audiovisual, lo que a menudo provoca la pérdida de materiales e historia nacional. A pesar de esa falta de fuentes organizadas en Panamá, el proceso exigió una labor rigurosa de reconstrucción para rescatar figuras culturales y populares de nuestra historia.

6.Islay: A lo largo de su trayectoria, usted ha estado muy vinculado a las bases y la gestión que impulsaron los recursos para la industria. Desde su perspectiva actual, ¿qué opina sobre cómo está funcionando el fondo de cine en la actualidad y de qué manera se está administrando este respaldo financiero para los cineastas?
Carlos Aguilar: Considero que el Fondo de Cine se ha mantenido vigente y ha sido decisivo para el desarrollo del cine panameño desde su creación alrededor de 2012. Incluso durante la pandemia los concursos continuaron, lo que permitió sostener la producción y evitar una interrupción total. A partir de ese apoyo, pasamos de prácticamente no producir cine a contar con mayor producción, procesos de formación y capacitación. Además, contamos recientemente con la creación del Fondo de Culturas respaldado con 5 millones de dólares para apoyar otras expresiones artísticas. Aunque el sistema puede mejorar, lo más valioso es que el apoyo se ha mantenido y no se ha desmantelado.

7. Islay: A lo largo de su formación y su recorrido como director y productor, ¿cuál diría que ha sido la película, actor o actriz que más ha marcado su visión del cine y su manera de entender el arte en la gran pantalla?
Carlos Aguilar: Entre las obras que marcaron mi visión, destaco el cine de Iñárritu y películas como Amores perros, 21 gramos y Babel, además de obras como Érase una vez en América. Para mí, el cine debe explorar las relaciones humanas y el impacto de las decisiones individuales sobre los demás, buscando no solo entretener, sino dejar preguntas, hacer pensar y conectar emocionalmente con la experiencia del espectador. El verdadero valor del cine está en su capacidad de mostrar al ser humano y sus vínculos sociales, reconociendo que podemos aprender tanto del cine más artístico como del que simplemente le gusta al espectador, siempre que aporte contenido y sensibilidad.


8: Islay: Si observamos el fenómeno global de países como Turquía o Corea del Sur, que han logrado posicionar sus producciones en todo el mundo de manera masiva, ¿qué considera que nos hace falta y qué pasos concretos deberíamos dar para que nuestras producciones locales alcancen ese mismo nivel de reconocimiento internacional?
Carlos Aguilar: Para ilustrarlo, miro los ejemplos de Turquía y Corea, que entendieron el valor de crear una marca país mediante producciones sostenidas y estratégicas, y no con campañas aisladas de publicidad. En el caso turco, las series y novelas han generado un gran interés en el público latinoamericano por conocer su cultura. Considero que Panamá debería aprender de ese modelo fortaleciendo la producción cultural para mostrar nuestra gente, identidad e historias de manera efectiva. Para lograrlo, debemos dar pasos concretos como:
Mejorar la formación de los cineastas aprovechando las capacitaciones que surgen del Fondo de Cine para aprender a presentar proyectos a programas como Ibermedia y competir en plataformas digitales.
Buscar coproducciones y alianzas con otros países, tanto para sumar recursos financieros y técnicos como para abrir las puertas de la distribución internacional.
Ofrecer por parte del Estado y el sector privado incentivos fiscales y facilidades para estimular la inversión, entendiendo la cultura como una inversión estratégica y no solo como un gasto.
9. Islay: Basándose en todo su recorrido y en los retos que ha superado en la industria, ¿qué consejo le daría a todos los jóvenes cineastas que sueñan algún día con hacer su propia película?
Carlos Aguilar: Mi consejo principal para los jóvenes cineastas es formarse, entendiendo la formación no solo como asistir a una escuela de cine, sino como ver mucho cine, que sea diverso y de calidad. Insisto en que el cine que importa es el que conecta con el espectador, lo mueve internamente y le deja una reflexión duradera. Les recomiendo aprovechar las capacitaciones que surgen del Fondo de Cine, tanto para presentar proyectos a programas como Ibermedia como para aprender a competir en plataformas digitales. También recalco la necesidad de buscar coproducciones y alianzas con otros países, tanto para sumar recursos como para abrir puertas de distribución.

Existe una idea equivocada de que la política es un ejercicio estéril o lejano, cuando en realidad es el único motor capaz de transformar la realidad cultural de un país de raíz. Abrirle puertas al cine y al arte nacional no ocurre por casualidad ni por buena voluntad aislada; requiere de una arquitectura institucional sólida. Desde trincheras clave como la dirección de SERTV y, de manera muy especial, al asumir el reto de echar a andar el Ministerio de Cultura, mi labor ha estado enfocada en diseñar políticas públicas de Estado que le den un piso firme, presupuesto y garantías jurídicas al sector. Sin esa estructura legal y de políticas públicas claras, los creadores caminan a ciegas. Demostrar que la gestión pública puede ser el gran habilitador del desarrollo cultural ha sido uno de los aportes más transcendentales y necesarios para que hoy nuestra cinematografía tenga voz propia y un porvenir sostenible.
10: Mirando en retrospectiva su filmografía completa y el panorama actual de la industria, ¿qué historia o proyecto pendiente considera que aún le falta llevar a la gran pantalla?
Carlos Aguilar: Quedaron pendientes varios proyectos enfocados en el rescate de la memoria histórica y de figuras clave que han sido olvidadas por la historiografía oficial, como héroes cotidianos, deportistas —como el medallista olímpico Loyd La Beach—, artistas y científicos del país. Más que para el cine tradicional, la idea sería desarrollar estos contenidos en formato de series para plataformas digitales (de unos cinco o seis capítulos de 30 a 40 minutos), narrando la vida de estos personajes desde su niñez. El objetivo es aprovechar los presupuestos de estas plataformas en América Latina para divulgar el talento, la historia y la cinematografía panameña a nivel internacional
Conversar con figuras de la talla de Carlos Aguilar nos recuerda por qué el cine es un puente tan poderoso entre culturas y emociones. Su incansable labor por visibilizar diversas narrativas y su profundo análisis de la industria continúan siendo una fuente inagotable de inspiración para todos los que amamos este arte
¡Queremos leerte! ¿Qué te ha parecido la trayectoria y la visión de Carlos Aguilar? Déjanos tus impresiones en los comentarios y suscríbete a nuestro portal para no perderte ninguna de nuestras próximas entrevistas y exclusivas del mundo del cine.
Para comentar ir más abajo
Dania Pang septiembre 1, 2026 en 4:08 pm
Carlos Aguilar nos presenta gracias a su experiencia, claridad en su visión y caminos a seguir para lograr una mayor y mejor difusión de nuestra cultura e historia a través del cine, y mencionó la realidad a considere del cine digital o series cortas. Concuerdo en el resumen de puntos importantes para seguir mejorando el cine en Panamá. Y lo felicito por sus logros sobre todo, el fundamento para gozar hoy de un ministerio de cultura y la base legal para apoyar el cine, arte y cultura en general del país.















Deja una respuesta