Un recorrido por la trayectoria, la pasión y el arte del barítono chileno que está redefiniendo la interpretación operística con su técnica impecable y emotividad arrolladora
Por: Islay Arboleda
Desde sus inicios en los conservatorios de Santiago de Chile, hasta los grandes teatros internacionales, el barítono chileno Sergio Gallardo ha forjado una carrera sólida y ascendente, convirtiéndose en un referente indiscutible de la lírica contemporánea. Con una voz dotada de una calidez excepcional y una capacidad actoral que dota de profundidad a cada personaje, Gallardo no solo interpreta las grandes arias del repertorio universal, sino que las vive, ofreciendo al público una experiencia operística inigualable. En este reportaje, exploramos el alma de un artista que lleva la cultura chilena en su garganta, sembrando emoción y excelencia en cada nota.

Entrevista
1.Islay: ¿Cómo y cuándo surge tu primer acercamiento al canto y al teatro lírico, y en qué momento exacto supiste que la ópera sería tu camino de vida?
Sergio Gallardo: Cuando joven tuve la oportunidad de trabajar en una radioemisora que formaba parte de mi colegio. Era una radio que llegaba a toda la ciudad. Ahí tenían, entre otros, programas de música clásica y ópera. Ahí partió mi gusto por la ópera y el canto.
2. Islay: ¿Qué recuerdos de tu infancia o de tu entorno formativo marcaron tu sensibilidad artística inicial y sentaron las bases de tu pasión por la música y la interpretación?
Sergio Gallardo: Los recuerdos de mis tiempos en la radioemisora cantando con otros amigos que también compartían este gusto. Mientras sonaba la música, nos poníamos a cantar.

3. Islay: ¿Cómo fue el proceso de descubrir y desarrollar tu instrumento vocal en los primeros años de estudio? ¿Quiénes fueron tus mayores referentes o mentores en esa etapa de descubrimiento?
Sergio Gallardo: No fue un proceso fácil. Yo no tenía un talento natural para cantar. Me tuve que esforzar mucho. Pero tenía la ayuda de mis primeros profesores de canto. Fernando Lara y después Carlos Beltrami. Y como referente tenía al tenor José Carreras. Lo escuchaba mucho.
4. Islay: Hoy formas parte de producciones de gran envergadura en escenarios tan emblemáticos como el Teatro Municipal de Santiago, participando en obras como Roméo et Juliette. Al pisar estas tablas, ¿cómo resuena el recuerdo de aquel primer paso que diste en el mundo de la ópera?
Sergio Gallardo: Con esta ópera en particular se me vienen muchos recuerdos. La canté por primera vez el año 2000, y ahora después de 26 años volver a cantarla es muy emocionante. Soy el único cantante de aquella producción.

5. Islay: El teatro lírico exige un rigor técnico absoluto que debe fundirse con la emoción genuina. Cuando te preparas para encarnar a un personaje, ¿cómo logras equilibrar la precisión de la técnica vocal con la verdad visceral del drama?
Sergio Gallardo : Lo primero es tener segura la técnica vocal y lo que se tienen que cantar. Luego, teniendo esas cosas seguras, uno ya puede interpretar teatralmente. Después de muchos ensayos, como ocurre en una producción de ópera, se fusiona todo más fácilmente.
6.Islay: Detrás de cada función hay una enorme disciplina y un gran desgaste emocional. ¿De qué manera tu propia historia personal, tus vivencias y tu mundo interior alimentan los matices de los personajes que interpretas?
Sergio Gallardo: La historia personal y las vivencias de nuestras vidas así como la de cada espectáculo, ayudan mucho en la interpretación de un personaje y sus matices. Una vez dije que muchos de mis personajes los construyo en base a muchas personas que he visto en mi vida, ya sea en la vida real o personajes de alguna película o una teleserie, etc. Rescato sus rasgos, su forma de caminar, sus miradas o su forma de ser en la vida diaria. Cada característica me sirve para construir un personaje y formar uno propio.


7. Islay: Al igual que las grandes figuras clásicas que aprenden observando el oficio desde dentro, ¿cuánto hay de observación del entorno humano en tu forma de construir la psicología de un personaje lírico?
Sergio Gallardo: Tal como mencioné anteriormente la observación del entorno humano es muy importante. De esa forma se puede construir la psicología de un personaje ya sea cómico o dramático. La esencia está en la observación del entorno humano.
8. Islay: Existe un misterio sagrado en los minutos previos a que se levante el telón. ¿Cómo vive Sergio Gallardo la transición entre la trastienda, el camerino y el momento exacto de salir a escena frente al público?
Sergio Gallardo: Cada momento del día previo a una función es muy importante. El haber descansado bien es fundamental, ya que cada presentación de una ópera o un concierto tiene un desgaste físico y mental muy grande. Hay una concentración muy grande antes de una función. Mucho texto y música que recordar, así como cada movimiento escénico. Además de la preparación vocal previa.


9: Islay: La ópera es un arte vivo y efímero que se consume en directo. Cuando baja el telón y el aplauso final resuena en la sala, ¿qué busca encontrar tu alma en ese instante y qué huella deseas dejar en quienes presencian tu arte?
Sergio Gallardo: Siempre trato de entregar lo mejor de mí como artista en cada presentación. Deseo que el público se lleve parte de la magia que uno siente como artista arriba del escenario. Compartir de cierta manera mis emociones con ellos. Y si alguien me comenta que lo disfrutó o que mi canto le produjo emociones, yo ya me siento feliz.
10. Islay: Mirando hacia el futuro y con una trayectoria consolidada, ¿cuál es ese gran sueño por cumplir, el rol o el título operístico que ansías encarnar y que todavía guardas en tu lista de proyectos pendientes?
Sergio Gallardo: Es una pregunta muy difícil. He cantado roles soñados pero siempre habrán óperas que quedarán pendientes. Es difícil dar el nombre de una específicamente, porque hay muchas hermosas óperas que uno no alcanzará a cantar. Pero me gustaría cantar el rol de Felipe II de Don Carlo de Verdi. La ópera ya la canté, pero otro rol también hermoso.

11. Islay: Con una sólida trayectoria que también abraza disciplinas de alta concentración y exigencia física como el karate —siendo cinta negra y 3er Dan—, ¿de qué manera esa destreza marcial, la postura y el control mental complementan o nutren tu desempeño y tu presencia corporal sobre el escenario operístico?
Sergio Gallardo: El Karate ha sido muy importante y es fundamental para darme una tranquilidad al momento de cantar. Me ayuda mucho para la respiración y el desgaste físico natural de interpretar un rol en un escenario donde cantamos generalmente sin micrófono. En la ópera se debe cantar sin amplificación y escucharnos por sobre una orquesta de muchos músicos.


12. Islay: ¿Qué consejo le darías a todos esos jóvenes talentos que sueñan con algún día pisar los grandes escenarios y convertirse en cantantes de ópera?
Sergio Gallardo: Mi consejo sería que no dejen ir sus sueños. Que estudien bastante. Que cuiden y ejerciten la voz a diario. Que muchas veces el escenario de la vida es adverso pero que con perseverancia pueden llegar al escenario teatral y cumplir sus sueños.
Cerramos este recorrido con un profundo agradecimiento a Sergio Gallardo por habernos abierto las puertas de su mundo artístico, compartir su valioso tiempo y regalarnos esta charla tan inspiradora. Su generosidad en el escenario y en la palabra deja una huella imborrable en nuestra publicación, recordándonos el verdadero poder de la gran ópera.
¿Qué te ha parecido la trayectoria de este gran referente de la lírica? Te invitamos a dejarnos tus impresiones en los comentarios y a unirte a nuestra comunidad de suscriptores para no perderte nuestras próximas entrevistas y análisis exclusivos sobre el mundo del arte y la cultura.
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